¿Cual es tu nivel?

Saber en qué pista deberías esquiar es muy importante a la hora de evitar accidentes, ya que éstas se categorizan en base al nivel de dificultad que pueden suponer para el usuario. ¿Cómo? Pues a través de cuatro colores como medida de señalización universal. Esto quiere decir que el código que te explicamos a continuación es el que se emplea en cualquier estación del mundo:

Verdes

Las pistas verdes son siempre las mas fáciles que hay en una estación de esquí. Su extensión es corta (entre 500 metros y 1km) y tienen poca pendiente (desnivel aproximado del 10-15%). Por tanto son ideales para debutantes que quieren aprender a mantenerse de pie y realizar giros. Además suelen contar con remontes adaptados a un nivel principiante – cintas transportadoras, cuerdas, telearrastres y telesillas lentos que facilitan la subida y bajada de los esquiadores- en los que apenas hay que realizar esfuerzo.

Azules

Son pistas fáciles, pero para un mayor nivel de experiencia. Ideales para usuarios de nivel de esquí medio-bajo o medio. Tienen algo más de desnivel (entre 15-17%), pero en general el terreno es llano, sin grandes cambios de rasante ni baches. Se diferencian también en que son pistas de mayor anchura. Las pistas azules varían más entre estaciones que las verdes, algunas tendrán un nivel más parecido al de un principiante y en otras, el nivel será más parecido al de un profesional. Por otro lado, para acceder a estas pistas encontrarás todo tipo de remontes, desde telesillas a telearrastres.

Rojas

Estas pistas ya son más difíciles, para un nivel medio-alto, y aptas para esquiadores que ya tienen dominio total de la tabla. Suelen tener gran pendiente (entre 20%-40%) y pueden tener importantes cambios de rasante, zonas más estrechas y baches. Además, estas pistas pueden tener obstáculos cómo árboles, de ahí la importancia de saber realizar giros con agilidad o de saber frenar al instante.

Negras

Las pistas negras son muy difíciles por su gran pendiente (puede ser superior al 50%), dado que empiezan en las cotas más altas de las montañas. Pueden tener canales estrechos y baches por lo que es imprescindible tener un nivel de esquí alto-muy alto para poder bajar por ellas con seguridad. Son aptas sólo para esquiadores muy experimentados.